sábado, octubre 30



Un tiempo de confidencias, tanta felicidad, amándonos plenamente, dejando los viejos recuerdos atrás viviendo y creando unos nuevos, me sentía protegida, sabia que estabas ahí, porque sentía tu amor, aunque no sentía dolor, era extraño pero confuso que hasta me gustaba, me sentía extasiada, tergiversada, abrumada, no había sonido, las flores no lucían secas como lo estaban en cuando dejé de parpadear, era bello, podía sentirlo todo incluso el aleteo de una mariposa; ahí estabas, mirándome fijamente, con una sonrisa en tu rostro, tus labios y todo lo que va con el temblaban tibios, podía tomar tu mano y oír tus palabras, solo tus palabras… Empezabas a desvanecerte, las cosas empezaban a tomar su forma, yo despertaba, y solo veía LA REALIDAD


Ya no quiero irme a dormir sabiendo que soñaré contigo

2 comentarios:

  1. El amor nos hace creer cosas que no son por eso un poco de frialdad nos hace ver la realidad, excelente tu texto, un beso!

    ResponderEliminar